11/20/2009 06:11pm EST   in English | spanish.gbible.org 
 
     
 

Dios tiene misericordia hacia los que tienen la volición positiva.

  El Jr Árbol de la Vida

 

16 de agosto de 2009
 

Por favor, lea primero...

 

ANTES que comiences, si tú eres un creyente en Jesucristo, toma un minuto para nombrar tus pecados a Dios el Padre.  Esto te permitirá estar lleno del poder del Espíritu Santo mientras leas este librito (EFE 5:18 y 1JU 1:9).

SI NUNCA has creído en el Señor Jesucristo como tu Señor y Salvador, tienes esta oportunidad en este momento.  Simplemente dile a Dios el Padre que estas creyendo en Su Hijo Jesucristo como tu Señor y Salvador.  Si haces esta decisión, tú ahora eres un creyente y siempre serás un hijo de Dios.  ¡Cuando mueras, vivirás con Él para toda la eternidad!  (JUA 3:16 y HCH 16:31). 

       

          Dios nunca actúa injustamente. Él siempre actúa con Su perfecta integridad y dentro de Su perfecto plan de gracia. El hombre es una criatura con un libre albedrío quien es responsable por sus propias decisiones, pensamientos, acciones, y motivos. Debido al hecho de que Dios es omnisciente, que quiere decir que Él sabe todo, Él sabe lo que estás pensando, y Él lo supo billones de años atrás. Tus pensamientos fueron grabados mucho antes que naciste, además de tus decisiones, tus acciones, y tus motivaciones. Todo acerca de cada persona fue grabado en la eternidad antigua. Él supo todas las personas que creerían en el Señor Jesucristo y Él supo todas las personas que Le rechazarían. 

          Por lo tanto, Dios muestra misericordia en quien Él desea porque Él supo nuestras decisiones billones y billones de años atrás, y sabiendo todas estas cosas, Él puede tener misericordia. Dios desea mostrarles misericordia a esos creyentes que usan la bendición de gracia para crecer en la vida espiritual. Al mismo tiempo, Él está libre para “endurecer” los corazones de las personas que han rechazado Su plan de gracia. Cuando la Biblia dice que Dios endurece el corazón de alguien, quiere decir que Dios simplemente deja que viva con sus propios pensamientos negativos y volición negativa.

          No hay nada peor que vivir con la volición negativa. Por ejemplo, tal vez te acuerdas de la historia en Génesis de los hijos mellizos de Isaac, Esaú y Jacob. Ambos Esaú y Jacob tuvieron el mismo potencial, y la misma naturaleza pecaminosa debido al pecado de Adán. Pero Jacob llegó a ser un creyente, y Esaú no. Esaú rechazó a Dios y Su plan por toda su vida, y Jacob hizo la decisión de salvación de creer en el Señor y seguir Su plan. Jacob fue salvado y Esaú fue perdido, pero cada uno hizo su propia decisión. Dios no hizo que eligieran de una manera u otra. Él hace la misma cosa para cada persona. Todos tenemos la misma oportunidad de creer en el Señor y todos tenemos la oportunidad de seguir la doctrina Bíblica. Es nuestra decisión. El consumir la doctrina Bíblica y el crecer espiritualmente es la única manera de hacer los cambios positivos en tu vida. La doctrina Bíblica y el entender la gracia de Dios es la cosa más importante en la vida. Esta es la razón por la cual es tan importante tener una actitud positiva hacia la doctrina.

          Por tanto, amados… estad en guardia, no sea que arrastrados por el error de hombres libertinos, caigáis de vuestra firmeza; (2PE 3:17)

          Para mantenernos en el camino correcto, Dios, en la eternidad antigua, proveyó un sistema para que recuperemos cualquier pecado que pudiéramos cometer, mostrándonos misericordia y ofreciéndonos Sus bendiciones de gracia. Los siguientes versículos nos muestran cuanto Dios nos ama y lo que está dispuesto hacer para perdonarnos.

          He disipado como una densa nube tus transgresiones, y como espesa niebla tus pecados. Vuélvete a mí, porque yo te he redimido.  (ISA 44:22) El Señor siempre invita al pecador a que se regrese a Él. La puerta a Dios siempre está abierta. Por eso, si te caes, Él quiere que te levantes y sigas hacia delante.

          PUES TENDRE MISERICORDIA DE SUS INIQUIDADES, Y NUNCA MAS ME ACORDARE DE SUS PECADOS.  (HEB 8:12) El Señor no sólo perdona nuestros pecados, sino también se los olvida.

          ¿Qué Dios hay como tú, que perdona la iniquidad y pasa por alto la rebeldía del remanente de su heredad? … Sí, arrojarás a las profundidades del mar todos nuestros pecados. (MIQ 7:18-19) Cuando Dios remueve nuestros pecados, son removidos. Es como si fueran arrojados a la profundidad del mar. 

          Mas El, siendo compasivo, perdonaba sus iniquidades y no los destruía; muchas veces contuvo su ira, y no despertó todo su furor. (SAL 78:38) Es la misericordia de Dios que motiva el perdón. Debe haber compasión y misericordia por parte del que perdona, y Dios es compasivo y misericordioso.

          SEÑOR, si tú tuvieras en cuenta las iniquidades, ¿quién, oh Señor, podría permanecer? Pero en ti hay perdón, para que seas temido. (SAL 130:3-4)  La palabra “temido” no significa tener miedo, significa “adorar con reverencia.” 

          No nos ha tratado según nuestros pecados, ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades.  (SAL 103:10) El rebote (que quiere decir reconocer nuestros pecados) y la restauración son un don para nosotros desde la gracia de Dios. Si Él lidiara con nosotros según lo que merecemos, ninguno de nosotros nos podríamos parar ante Él. Pero no nos paramos solos ante Él; nuestro Señor Jesucristo siempre está ante el Trono de la gracia hablándole a Dios el Padre por nuestra parte. Nada de lo que hacemos le sorprende o decepciona a Dios. Él supo todo acerca de nosotros desde la eternidad antigua y Él puso toda esta información en Su plan para nosotros. El resultado es un plan perfecto, hechos específicamente para nosotros, con todo lo que necesitaremos para tener éxito en la vida cristiana.

          Como está de lejos el oriente del occidente, así alejó de nosotros nuestras transgresiones.  (SAL 103:12) Esto es un gran recuerdo para nosotros de lo que Dios hace con nuestros pecados. Son removidos de nosotros tan lejos como es posible. Dios no quiere que ninguna cosa estorbe el camino. Cuando rebotamos y confesamos nuestros pecados, Él remueve estos pecados completamente así no llegan a ser una barrera en nuestro camino espiritual. Si Dios remueve nuestros pecados y se los olvida completamente, nosotros deberíamos hacer lo mismo. No es bueno que nos castiguemos ni que nos sintamos culpables con respecto a los pecados confesados. Si Dios nos ha perdonado, nosotros también nos deberíamos de perdonar.

          Yo, yo soy el que borro tus transgresiones por amor a mí mismo, y no recordaré tus pecados.  (ISA 43:25) No es que Dios sólo nos perdona nuestros pecados, sino que Él lo hace a resultado de Su honor y integridad; debido a quien y lo que es Él y las promesas que Él ha hecho.

       

©® 1996-2007 Robert McLaughlin Bible Ministries. Todos los derechos reservados | mapa del sitio