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La importancia de la volición positiva
         
GRACE BIBLE CHURCH
Robert R. McLaughlin Bible Ministries

LA IMPORTANCIA DE LA VOLICIÓN POSITIVA
 

INTRODUCCIÓN

En este estudio, examinaremos la volición positiva hacia Dios y la doctrina Bíblica. La volición positiva es una actitud constante donde los creyentes toman decisiones claras y con confianza para estudiar, aprender, y aplicar la doctrina sin permitir que ellos sean dificultados por los obstáculos. La palabra “positiva” significa: 1) expresar claramente y con certeza una acción específica. 2) Un gesto o decisión que es definitiva, inflexible, constante o seguro en su acción.

Hay un deseo profundo o un anhelo en todos los creyentes, especialmente en los que son nuevos a la fe. Igual como el cuerpo físico necesita comida y el alma desea estimulación, el espíritu humano, que ha sido creado dentro del creyente en el momento de la salvación por el Espíritu Santo, también está ávido de ser llenado. Dios puso este deseo dentro del creyente. Es un deseo muy delicado y sensitivo que puede ser obstaculizado por la arrogancia o el emocionalismo, y al fin puede ser extinguido por la dureza del corazón, la cicatriz del alma, y el estar fijado excesivamente en los detalles de la vida. Desafortunadamente, cada creyente no hace lo que se requiere para satisfacer este deseo. El crecimiento constante en la vida espiritual permite que el creyente sea más poderoso y más poderoso con su capacidad de lidiar con las situaciones difíciles de la vida. El escritor de Salmos 119 tuvo este deseo convincente aun mientras lo estaban llevando a la esclavitud. Me deleitaré en tus estatutos, y no olvidaré tu palabra. (SAL 119:16) En versículo 24 él de nuevo revela su volición positiva al decir, También tus testimonios son mi deleite; ellos (la doctrina y los testimonio) son mis consejeros.
 
La volición positiva hacia la doctrina es el deseo impulsor que motiva a los creyentes para que superen todos los obstáculos y que centren su vida en la doctrina. Causa que el creyente se mantenga fijado en la palabra de Dios durante tiempos de desastre. Le da al creyente la energía espiritual durante épocas de presión. Muchas veces las diferentes pruebas de la vida llegan a ser una fuente de frustración para los creyentes y simplemente se quieren poner a cubierto. Pero el creyente que tiene la volición positiva puede consolarse en la doctrina. Las palabras de Jeremías aclaran este deseo impulsor, JER 20:9, Pero si digo: No le recordaré ni hablaré más en su nombre, esto se convierte dentro de mí como fuego ardiente encerrado en mis huesos; hago esfuerzos por contenerlo, y no puedo.  La volición positiva hacia la doctrina Bíblica se manifiesta por una pasión ardiente que no se puede apagar. SAL 42:1 dice, Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía.  
 
La pregunta es: ¿por qué es que este deseo mora en algunas personas pero no en otras? Bueno, los creyentes nuevos están en un estado de ignorancia con respecto a los pensamientos de Dios. Si uno de ellos es receptivo a la doctrina, crecerá en la gracia y el conocimiento; pero si uno de ellos es indiferente y distraído, la ignorancia continuará a resultado de esta volición negativa. Sin embargo, una vez que el creyente ha tenido una muestra de la doctrina Bíblica, él no estará satisfecho con sólo un poquito; él necesitará más. Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua. (SAL 63:1)  Debido al hecho de que la volición positiva hacia la doctrina es tan importante y determina el estatus que el creyente tiene con Dios en una manera experiencial, el Señor ha proveído todo lo necesario para satisfacer este deseo:
 
1. Dios ha proveído las técnicas de inspiración para la formación y la preservación del canon de la Escritura.
 
2. Dios provee la omnipotencia de Dios el Espíritu Santo dentro del plan prediseñado de Dios (PPD) que nos capacita para entender las técnicas para la ejecución de Su plan.
 
3. Dios provee el plan divino para la Iglesia y el PPD para la familia real de Dios.
 
4. Dios provee el pastor-maestro correcto para cada miembro de la familia real quien es positivo a la doctrina. No hay tal cosa como un cristiano que ha triunfado por su propio esfuerzo.
 
5. Dios provee la privacidad del sacerdocio real para la percepción de la doctrina del misterio. Cada creyente recibe un sacerdocio real para el propósito de libertad y privacidad.
 
6. Dios provee el apoyo de la gracia logística. Dios mantiene vivo a cada miembro de la familia real para tener la igualdad de privilegio y la igualdad de oportunidad para ejecutar el plan de Dios. Esto incluye las previsiones de comida, ropa, albergue, transportación, y las otras necesidades de la vida.
 
7. Dios provee la iglesia local como el aula donde la familia real aprende Su palabra.
 
8. Dios provee la volición humana como el método de integrar la doctrina en la vida del creyente. 
 
Estas son las previsiones que Dios provee para que los cristianos puedan ejercer su volición positiva y crecer en la gracia y el conocimiento. Recuerden, la doctrina ama a los que buscan diligentemente a la sabiduría, Amo a los que me aman, y los que me buscan con diligencia me hallarán. (PRO 8:17)
 
LA VOLICIÓN POSITIVA Y LA DOCTRINA DE LA ERA DE LA IGLESIA
 
El canon de la Escritura del Nuevo Testamento contiene la doctrina del misterio de la era de la Iglesia. Se llama la doctrina del misterio porque había sido escondida de las dispensaciones previas. La era de la Iglesia no es un periodo de milagros; es un periodo de la utilización de las dinámicas y el poder divino adquirido por medio del uso de la volición positiva hacia la doctrina Bíblica. Por ejemplo, todos los cristianos tienen un destino, y aprenden acerca de este destino por medio del conocimiento que obtienen del estudio de la palabra de Dios. Cuanto más uno aprende acerca de la doctrina, más fuerte será su motivación de aprender la doctrina, que resulta en una volición positiva más fuerte. Cuanto más positiva sea su volición, más aprenderá acerca del plan, el propósito y la voluntad de Dios para su vida. La volición positiva hacia la doctrina es un deseo activo para conocer a Dios. Cuando esto ocurre, el creyente debería apreciar la obra invisible de Dios y darse cuenta que hasta el proceso en el cual su volición positiva madura viene de Dios. Mientras el creyente crece, su volición positiva se expande. Estando bien fundamentado en la verdad, sus pensamientos doctrinales llegan a ser su perspectiva de la vida. En otras palabras, la volición positiva llega a ser una bendición en sí, una bendición que permite que el creyente cumple las condiciones del PPD, haciendo que la motivación que viene de la volición positiva llegue a ser una fuerza motivadora y una fuente de aún más grandes bendiciones en la vida del creyente.  El concepto de la volición positiva está expresada en ROM 14:19, Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua.  La palabra “procuremos” expresa la volición positiva hacia eso que nos da los detalles acerca del plan de Dios para nuestra vida después de la salvación. Esto incluye la percepción, la metabolización, y la aplicación de la doctrina del misterio de la era de la Iglesia como el método para ejecutar el PPD. La ejecución del PPD resulta en la fabricación de campeones espirituales.
 
La volición positiva nunca es automática; cualquier creyente en cualquier época en cualquier etapa de crecimiento espiritual puede llegar a ser tardo para oír, descrito en HEB 5:11-12, Acerca de esto (Cristo Jesús) tenemos mucho que decir, y es difícil de explicar (difícil de enseñar) porque tenemos muchas doctrinas para comunicar y es difícil explicarlas porque puesto que os habéis hecho tardos para oír. Pues aunque ya debierais ser maestros, otra vez tenéis necesidad de que alguien os enseñe los principios elementales de los oráculos de Dios, y habéis llegado a tener necesidad de leche y no de alimento sólido. El escritor de Hebreos describe los creyentes que, en algún momento, estaban ansiosos para escuchar la palabra de Dios, pero con el tiempo, se desvanecen. El uso repetido de la volición negativa produce un creyente que es tardo de oír. Por medio de un proceso de reacción, amargura, y emocionalismo, el creyente llega a ser tardo y aburrido. Estos versículos nos dicen que los creyentes fueron enseñados tan bien que ya deberían de haber estado enseñándoles a los demás. Pero, un creyente puede perder la doctrina que ha adquirido por unas series de decisiones negativas. Entonces el creyente tiene que comenzar de nuevo, y esto es algo muy difícil para hacer. Así que, hubo un tiempo cuando los creyentes estaban motivados para aprender la doctrina. Amaban la enseñanza y la doctrina y tenían la volición positiva. Luego, la carnalidad y el legalismo entraron sigilosamente seguido por la actitud de pretensiones de superioridad moral y la arrogancia. Llegaron a ser engañados y confundidos, y no se dieron cuenta que simplemente necesitaban recuperar la ocupación del Espíritu Santo y seguir hacia delante. Los creyentes que están en este estado caído comienzan a exigir el entretenimiento y lo espectacular. Buscan lo superficial y rechazan lo profundo. Toman parte en solamente la leche de la palabra de Dios y no son lo suficiente maduros para comer la carne de la palabra de Dios.
 
Ahora, comparen esto con los creyentes positivos que siguen avanzando por medio de la comida sólida de la palabra de Dios:
En STG 3:2, son los que controlan su lengua.
En EFE 4:13, son los que crecen y maduran en el conocimiento.
En HEB 6:1, son los que avanzan en una manera doctrinal.
En 2CO 12:9, son a los cuales la fuerza es madurada en la debilidad.
En FIL 3:15, son los que no se dan por vencidos.
En STG 1:4, son los que son pacientes durante épocas de problemas.
En COL 3:14, son los que funcionan en amor.
En 1JU 2:5, son los que mantienen la doctrina en sus almas.
En 1CO 13:11, los maduros son los que son de una mente y que viven en prosperidad, y dejan las cosas de niños. 
En 1CO 14:20, cultivan su entendimiento.
En HEB 5:14, consumen la doctrina avanzada y la verdad más profunda.
En 1JU 2:14, superan las tentaciones de la vida.
 
Estos son los creyentes maduros, los que tienen la volición positiva. La doctrina avanzada produce la habilidad de distinguir entre el estar involucrado en la gracia y la verdad o el estar involucrado en el legalismo, las pretensiones de superioridad moral, y la religión. Y este discernimiento viene del consumo constante de la doctrina. Únicamente el creyente con la volición positiva hacia la doctrina puede distinguir entre la gracia y el legalismo, o el bien honorable y el bien malvado. La volición positiva le da al creyente la motivación apropiada en la vida. La volición positiva también resulta en el crecimiento espiritual del creyente. Por medio del ejercicio de retener la doctrina que uno aprende y luego de recordarse de esa doctrina para lidiar con los detalles de la vida, el creyente aumenta el músculo espiritual que lo soportará por cualquier tormenta. La manera de vivir la vida cristiana incluye una serie de pruebas que el Señor permite en la vida del creyente para ver cuanta doctrina ha aprendido y para permitir el crecimiento espiritual acelerado. Cuando pasa una prueba por medio del recordarse de la doctrina, el creyente ha avanzado en el plan de Dios.
 

CÓMO LA RECEPCIÓN, LA RETENCIÓN, Y EL RECUERDO ESTÁN RELACIONADOS 
CON LA VOLICIÓN POSITIVA HACIA LA DOCTRINA

Para los cristianos que tienen la volición positiva, la recepción de la doctrina Bíblica es la prioridad principal. El estar expuesto diariamente o constantemente a la enseñanza Bíblica tiene prioridad sobre cualquier otra cosa, y nadie puede aprender la doctrina sin la ayuda de un pastor-maestro preparado. Dios ha delegado el don espiritual del pastor-maestro a ciertos creyentes masculinos para la comunicación de Su palabra a los que creen en el Señor Jesucristo. Los cristianos con la volición positiva encontrarán, o serán guiados, al pastor-maestro que Dios ha elegido para ellos (HCH 20:28, 1PE 5:3). Este pastor-maestro debería ser alguien quien es fiel en la enseñanza de versículo-por-versículo de la doctrina Bíblica; construyendo línea sobre línea, precepto sobre precepto. La enseñanza correcta se basa en tres principios: 1) Isagógicas - la Biblia debe ser interpretada dentro de la estructura de su escenario histórico. 2) La comunicación de la doctrina en la forma de categóricas - se compara la Escritura con la Escritura para determinar la clasificación de la doctrina. 3) La comunicación de la doctrina en una manera exegética - cada versículo de la Escritura se analiza para determinar el significado preciso en relación al contexto en su totalidad, analizando la gramática, la sintaxis, y la etimología.   El estar expuesto a la enseñanza Bíblica a diario puede ocurrir por asistir una iglesia local donde se enseña la doctrina (esto se llama la enseñanza cara-a-cara), o por un programa constante de enseñanza tal como por audio, cassette, video, radio, televisión, o la palabra imprimada. Deberíamos notar aquí que un cristiano con la volición positiva es ordenado a no rechazar de juntarse en la asamblea local. Entonces, aun si no hay ninguna asamblea local con otras personas que tienen la volición positiva, uno puede interactuar y servir en un ministerio estando en otra localidad. Por supuesto, es una gran bendición tener un ministerio doctrinal cercano y poder interactuar con los miembros. El principio de la recepción de la doctrina incluye los conceptos de concentración y de evitar las distracciones. Durante ese tiempo que está dedicado a estar expuesto a la doctrina, el cristiano con la volición positiva se concentra 100% en lo que es el pastor-maestro está enseñando, está lleno del Espíritu Santo, está morando dentro de su PPD, y no deja que entre las distracciones. Debemos tener cuidado que no nos sucumbamos a las siguientes áreas de distracciones potenciales, que embotan la vida de la volición positiva:
1. El legalismo
2. El dinero
3. El negocio
4. La familia
5. La arrogancia y la hipersensibilidad
6. Las prioridades equivocadas
7. La falla de usar los dispositivos para solucionar problemas
8. El compañerismo cristiano y los servicios cristianos fuera del PPD
9. El patrón de ansia de la naturaleza vieja y pecaminosa, que incluye la ansia de poder, la ansia de aprobación, la ansia monetaria, la ansia de placer, la ansia de venganza, la ansia de cruzados, la ansia social, la ansia química, la ansia criminal.
10. La ambición excesiva.
 
La retención de la doctrina es la función espiritual de convertir la doctrina académica (gnosis) a la doctrina metabolizada (epignosis). Únicamente la doctrina metabolizada provee el crecimiento e ímpetu espirituales. Provee la energía espiritual para vivir la vida cristiana. Recuerden, la manera de vivir la vida cristiana es una manera sobrenatural de vivir y exige un método sobrenatural de ejecución. Es la única manera de ejecutar el plan y el propósito de Dios para nuestra vida. Esta función espiritual exige la volición positiva bajo el ministerio de Dios el Espíritu Santo. Primero de todo, tenemos la retención, que trabaja de esta manera: Primero, el creyente elige escuchar la doctrina enseñada por un pastor-maestro preparado, esta es la primera decisión. Próximo, viene la retención, donde el creyente elige creer lo que se enseña, esta es la segunda decisión positiva. Entonces viene el recuerdo, que es la aplicación de la doctrina metabolizada morando en la estructura del alma del creyente a las varias y diversas experiencias de la vida. Es la utilización de todos los activos necesarios para enfrentar ambos la adversidad como la prosperidad, capacitando al creyente positivo para que tenga la misa felicidad perfecta en todas las situaciones. El único tema es la volición de uno. El creyente positivo usará las técnicas correctas para convertir el conocimiento académico al conocimiento metabolizado. Cuando la doctrina está metabolizada por medio de la recepción, la retención, y el recuerdo, el creyente puede vivir en la manera cristiana. Por lo tanto, tenemos este principio: la volición positiva y constante hacia la doctrina resulta en el logro del crecimiento espiritual y la experiencia de tener un sentido personal del destino.
 
1CO 2:4-15 enfatiza la importancia de tener esta volición positiva, Y ni mi mensaje ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no descanse en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; pero una sabiduría no de este siglo, ni de los gobernantes de este siglo, que van desapareciendo, sino que hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta que, desde antes de los siglos, Dios predestinó para nuestra gloria; la sabiduría que ninguno de los gobernantes de este siglo ha entendido, porque si la hubieran entendido no habrían crucificado al Señor de gloria; sino como está escrito: COSAS QUE OJO NO VIO, NI OÍDO OYÓ, NI HAN ENTRADO AL CORAZÓN DEL HOMBRE, son LAS COSAS QUE DIOS HA PREPARADO PARA LOS QUE LE AMAN. Pero Dios nos las reveló por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios. Porque entre los hombres, ¿quién conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente, de lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, combinando pensamientos espirituales con palabras espirituales. Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente. En cambio, el que es espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie.
 
La volición positiva está unida con el concepto de la privacidad de nuestro sacerdocio. La privacidad es ese principio de libertad donde un individuo tiene el derecho de crecer al paso que él desea sin la manipulación ni la observación de los demás. La privacidad del sacerdocio permite la función de ambos la volición positiva hacia la doctrina más el derecho de metabolizar y aplicar la doctrina a las experiencias de la vida. La privacidad del sacerdocio garantiza que cada creyente tiene el derecho de vivir su propia vida como al Señor. Esta privacidad garantiza que cada creyente tiene el derecho de vivir bajo el plan de Dios sin distracción ni interferencia de los demás.
 
Los creyentes con la volición positiva deben resistir la tendencia de ser arrogantes e interferir con las experiencias de los otros creyentes. Cada creyente que tiene la volición positiva tiene el derecho de juntarse en la iglesia local y recibir la instrucción doctrinal sin interferencia. Tienen el derecho de reunirse sin que su vida o negocios personales lleguen a ser un problema; sin que otros lo calumniaran, chismorrean de ellos, o lo critiquen. Únicamente el Señor sabe el estado espiritual de cada cristiano individual. Nadie tiene el derecho de examinar y escudriñar a otro creyente, porque nadie es omnipotente, nadie tiene todos los hechos con respecto a la vida de otra persona. Noten los siguientes pasajes en las Escrituras donde se enseña el principio de la privacidad. ¿Quién eres tú para juzgar al criado de otro? Para su propio amo está en pie o cae, y en pie se mantendrá, porque poderoso es el Señor para sostenerlo en pie. (ROM 14:4) Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O también, tú, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Dios. (ROM 4:10)  Los creyentes están instruidos únicamente a examinarse a ellos mismos y su propia motivación, no examinar a los demás. Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa. (1CO 11:28)
 
Poneos a prueba para ver si estáis en la fe; examinaos a vosotros mismos. ¿O no os reconocéis a vosotros mismos de que Jesucristo está en vosotros, a menos de que en verdad no paséis la prueba? (2CO 13:5)
 
Porque oímos que algunos entre vosotros andan desordenadamente, sin trabajar, pero andan metiéndose en todo. A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo, que trabajando tranquilamente, coman su propio pan. Pero vosotros, hermanos, no os canséis de hacer el bien. (2TE 3:11-12)
 
Los creyentes deben exhortar y animar a las otras personas para que logren la excelencia y no deben poner obstáculos de camino o estándares erróneos en el camino de las otras personas. El Señor evaluará a cada uno de Sus hijos. Ninguna otra persona tiene la autoridad para hacer esto. No es asunto de ninguna otra persona. Cada creyente estará en pie o caerá en sí ante el Señor. Hay ciertas conexiones donde estos principios no aplican completamente, como la conexión entre el padre y el hijo y entre el empleador y el empleado.
 
CÓMO ENCONTRAR SU PASTOR-MAESTRO CORRECTO
 
En el momento de la salvación, ciertos creyentes masculinos son dotados por Dios el Espíritu Santo con el don de pastor-maestro. Y Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, (EFE 4:11) El propósito del pastor-maestro está dado en EFE 4:12, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; Como una parte del destino de cada creyente, él recibe acceso al ministerio de un pastor-maestro bien entrenado. La volición positiva es la herramienta que se necesita para abrir los misterios de la Escritura, pero el creyente no puede hacer esto a solas; él necesita un pastor-maestro dedicado y preparado para guiarle en el camino a la madurez espiritual. Miremos dos puntos con respecto al pastor-maestro y los que están bajo su carga: 1) cada creyente es llamado a estudiar bajo un pastor-maestro. 2) Un pastor-maestro tiene la autoridad sobre únicamente una congregación a la vez. 1TE 5:12 enseña que los creyentes tienen un pastor-maestro que está encargado de ellos, Pero os rogamos hermanos, que reconozcáis a los que con diligencia trabajan entre vosotros, y os dirigen en el Señor y os instruyen, La palabra “reconozcáis” se traduce de modo infinitivo, voz activa, tiempo perfecto de la palabra griega oida, que también significa conocer, percibir, darse cuenta, estar conciente. El tiempo perfecto significa que cada creyente debe ser convencido del hecho y entender completamente que existe un pastor-maestro específicamente para él. La voz activa significa que el creyente debe hacer su propia decisión y elegir su propio pastor-maestro. El modo indicativo denota que es el propósito del creyente de saber, percibir, darse cuenta, y llegar a ser consciente de su pastor-maestro. Recuerden, nadie es el pastor-maestro correcto para todos. Dios ha dado este don a hombres de varios tipos y de carácter, con diversas personalidades. Entonces, con todos estos tipos de personas diferentes, los cuales componen el cuerpo de Cristo, es natural que ciertos cristianos sean atraídos a ciertos pastores-maestros. El don del pastor-maestro fue dado por Dios para equipar y entrenar a la familia real para combate. Los creyentes no pueden perder la oportunidad de tener el entrenamiento para la batalla espiritual que existe en el mundo. La frase “con diligencia trabajan” es el modo participio, voz activa, tiempo presente de kopiao, que significa cansarse y trabajar duro. El tiempo presente significa que ellos trabajan con diligencia habitualmente. La voz activa significa que los pastores-maestros mismos producen el trabajo. El participio nos dice que el trabajo es la obra del pastor-maestro. Es lo que él está llamado hacer y debería hacerlo como al Señor, con toda su fuerza. Por fin, tenemos la frase, “os dirigen en el Señor” en el modo participio, voz media, tiempo presente de proistemi, que significa asignado sobre usted, estar encargado de usted. El tiempo presente  voz media significa que en la era de la Iglesia, ningún creyente estará sin algún pastor-maestro quien tenga autoridad sobre él. La voz media dice que el pastor-maestro ha recibido el cargo, pero es para el beneficio del creyente; es un don del Señor.
 
El segundo pasaje, que amplifica este primer principio, es 1PE 5:3, tampoco como teniendo señorío sobre los que os han sido confiados, sino demostrando ser ejemplos del rebaño.  La palabra griega kleros es la palabra griega que significa “han sido confiados” y se refiere a los que son asignados al cargo de un cierto pastor. New Thayer’s Greek-English Lexicon dice esto acerca de este versículo (traducido del inglés): “Los cuales el cuidado y supervisión ha sido asignado a un presbyter o pastor-maestro.” La voluntad de Dios es perfecta y Él hace decisiones perfectas con respecto a cual pastor debería pastorear o supervisar un cierto grupo de creyentes. Él tiene el conocimiento perfecto y sabe exactamente donde cada creyente debería recibir instrucción. (Otros pasajes que ilustran esto son COL 1:17, COL 4:17, FIL 2:25, 3JU 1:4.) La cosa principal de la cual uno debería asegurarse en elegir un pastor-maestro es de encontrar un pastor que le da instrucción a base por completo de la palabra de Dios usando los principios de isagógica, categorías, y exégesis. Ningún creyente ha sido llamado a un ministerio donde un pastor-maestro no hace su obra de estudiar e instruir su congregación en las Escrituras. HCH 20:28 ayuda ilustrar nuestro segundo principio. Pablo se dirige a los ancianos o los pastores, a los cuales el Espíritu Santo les ha otorgado el don de pastor-maestro, Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual el Espíritu Santo os ha hecho obispos para pastorear la iglesia de Dios, la cual Él compró con su propia sangre. La frase “os ha hecho” es el modo indicativo, voz medio, tiempo aoristo de tithemi, que significa colocar, designar, asignar. Entonces, el pastor-maestro está asignado y puesto al cargo de una grey de creyentes en particular. La palabra “obispos” es de la palabra griega episkopos, que significa guardián de la grey, obispo, supervisor, encargado, y político. Un principio interesante es que las palabras grey y iglesia están en el singular, ilustrando que hay un pastor para una congregación. Los pastores no deben guiar los rebaños o iglesias, sino un solo rebaño o iglesia. La palabra “iglesia” en el singular no se puede referir a toda la Iglesia entera porque sería completamente imposible que cualquier pastor cuide a la Iglesia entera. Como ya hemos visto, el encontrar su pastor-maestro significa encontrar el hombre que es preparado, dedicado y fiel en la comunicación de la doctrina Bíblica. También significa el estar expuesto constantemente a su enseñanza por medio de la asistencia en una iglesia local, que se llama la enseñanza cara-a-cara, o por medio de un programa constante de enseñanza que no es cara-a-cara, tales como por audio, cassette, video, radio, televisión, o la palabra imprimada.   
 
Para encontrar su pastor-maestro, uno necesita entender lo que está buscando y donde encontrarlo. Entonces, miremos algunos términos Bíblicos para el pastor. En EFE 4:11, Pablo usa dos palabras en el griego de donde obtenemos nuestra terminología “pastor-maestro,” Y Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, La primera palabra es poimen, que significa pastor y denota la autoridad del pastor sobre una congregación específica. La segunda palabra griega es didaskalos, que enfatiza la idea de una persona enseñando a un grupo de gente. La autoridad mora en el maestro mientras la congregación se reúne para aprender la doctrina como estudiantes bajo autoridad. Entre estas dos palabras está la conjunción kai que los coordina en vez de subordinarlos, por esto la traducción correcta es pastor-maestro. Esta categoría de la autoridad del pastor no puede existir aparte de la volición positiva. Donde sea que exista la volición positiva, Dios proveerá un comunicador de doctrina. Cada creyente de la era de la Iglesia tiene su propio pastor-maestro correcto para satisfacer su necesidad y deseo para la doctrina. Recuerden, el Señor Jesucristo controla la historia. Él sabe donde existirá la volición positiva en cada generación. Durante épocas de gran volición positiva, siempre habrá suficientes pastores para cumplir con las exigencias. Tal vez no será una situación completamente conveniente, pero si un creyente tiene una volición positiva, Dios le proveerá el lugar para ejercerla.
 
Otra palabra griega que se refiere al pastor es episkopos y se traduce obispo en la Reina Valera. Esta palabra se encuentra en FIL 1:1, 1TI 3:1-2, TIT 1:7, y 1PE 2:25, y significa guardián del grey, obispo, supervisor, encargado, y político. Por medio de la comunicación fiel de la doctrina, el pastor llega a ser el guardián y político principal para la iglesia local. Su diseño de políticas se basa en su enseñanza de la palabra de Dios.

Por último, la última palabra griega que vamos a estudiar es prebuterios que significa “el hombre viejo” en el sentido de ser de la autoridad más alta, el oficial al mando. Aparece en 1TI 5:17-19, STG 1:5, STG 5:14, y 1PE 5:1, entre otros. Cada iglesia local tiene solamente un comandante y él no tiene ninguna responsabilidad mas importante que el de guiar a las personas en su congregación que tienen la volición positiva a la madurez espiritual por medio de su enseñanza fiel de la doctrina. Las mejores enseñanzas doctrinales en el mundo de cualquier pastor no garantizan el crecimiento espiritual; es simplemente la primera fase. Lo que garantiza el crecimiento espiritual es la decisión del creyente de aceptar o rechazar lo que ha sido enseñado. Si el creyente es positivo, el Espíritu Santo metaboliza la doctrina y la almacena en la estructura del alma del creyente. La doctrina metabolizada es un tema privado entre el creyente y el Espíritu Santo. El creyente provee la volición positiva y entonces el Espíritu Santo metaboliza la doctrina.

Entonces, Dios ha proveído un método de ejecutar Su plan para cada creyente de la era de la Iglesia. Dios provee los pastores-maestros preparados que enseñan fielmente la doctrina. El creyente tiene la volición de aceptar o rechazar esta enseñanza, en la privacidad de su sacerdocio. Si la acepta, Dios el Espíritu Santo le enseña al creyente y almacena la doctrina en el alma del creyente.   Esto le capacita al creyente para que crezca espiritualmente. Por usar esta doctrina almacenada para resolver los problemas de la vida, el creyente avanza y llega a ser más conformado a la imagen de Cristo Jesús día por día. La volición positiva es la clave que le da al creyente la oportunidad de aprender más doctrina y aplicarla a las circunstancias de la vida. Cada creyente en el Señor Jesucristo, en el momento de la salvación, es bautizado o incorporado por el Espíritu Santo en el Cuerpo de Cristo. Aquellos hombres que han sido elegidos por el Espíritu Santo para recibir el don de pastor-maestro son las coyunturas y los ligamentos que mantienen junto al cuerpo de Cristo. EFE 4:16 dice en la traducción corregida, de quien [Jesucristo] todo el cuerpo (estando bien ajustado [el bautismo del Espíritu Santo] e inculcado [la enseñanza repetitiva de la doctrina del misterio] por la cohesión [doctrina] que las coyunturas [pastores-maestros] proveen), a base del poder funcional y adecuado de cada miembro [la omnipotencia de la Trinidad], produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor.

Las coyunturas proveen la unidad del cuerpo y le da la cohesión que permite la moción y coordinación. Ellas son los puntos de contacto y la conexión entre las varias partes del cuerpo que permiten que el cuerpo funcione adecuadamente. Las diferentes partes del cuerpo representan la variedad de diferencias entre los creyentes desde el punto de vista de los dones espirituales, el crecimiento, el progreso, la función, y la personalidad.  Primer Corintios menciona doce diferentes partes del cuerpo que representan los diferentes dones espirituales en la familia real de Dios. En el momento de la salvación, cada creyente recibe un don espiritual. Igual como hay diferentes coyunturas del cuerpo, así también hay diferencias entre los pastores-maestros. Dios el Espíritu Santo le ha dado el don a una multitud de personalidades variadas, pero la personalidad no es el tema. La única obra del cual el pastor-maestro se debe preocupar es de inculcar y indoctrinar su congregación con la doctrina. Él debe estar preparado y ser incesante, enseñando línea sobre línea, precepto sobre precepto, sistemáticamente estudiando y enseñando. Entonces, la doctrina que él enseña une los miembros al cuerpo de Cristo. Por lo tanto, todos los miembros de la familia real de Dios están unidos, no por las personalidades, ni por la conformidad a los estándares del legalismo, ni por la relación de comunicación, ni en conformidad a estándares falsos o la doctrina falsa, sino por la enseñanza doctrinal del pastor-maestro. Las coyunturas también proveen la base para el ejercicio y el fomento de fuerza en el cuerpo. Sin las coyunturas, el cuerpo humano no se pudiera mover y al fin se descompondría. De la misma manera, sin la función de los pastores-maestros, el cuerpo de Cristo le faltaría el crecimiento espiritual y decaería por la falta de la comida, vitalidad y poder espiritual. Igual como el músculo físico está fortalecido por medio del ejercicio, así también la fuerza espiritual es fortalecida por medio de la enseñanza constante de doctrina. A resultado de la percepción constante, el creyente crece como una parte del cuerpo de Cristo, y posee la fuerza, la resistencia, y la coordinación. Es la enseñanza fiel de la doctrina del misterio de la era de la Iglesia por medio de los pastores-maestros fieles que proveen la energía dinámica para la familia real de Dios. Sin esto no habría el cumplimiento del plan de Dios, ni la producción del bien divino, ni los campeones espirituales. Los creyentes no pueden alcanzar la madurez espiritual y llegar a ser campeones espirituales aparte de la percepción, la metabolización, y la aplicación de la doctrina Bíblica. Esta es la motivación de tener y mantener la volición positiva hacia la doctrina.
 
LA AUTORIDAD DEL PASTOR-MAESTRO
 
El don espiritual del pastor-maestro describe la autoridad activa en la familia real de Dios solamente durante la dispensación de la era de la Iglesia. Durante la dispensación de Israel, no había pastores-maestros, y después del rapto de la Iglesia, nunca funcionará de nuevo sobre la tierra. La autoridad del pastor está descrito en HEB 13:7, Acordaos de vuestros guías que os hablaron la palabra de Dios, y considerando el resultado de su conducta, imitad su fe.   HEB 13:17, Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta. Permitidles que lo hagan con alegría y no quejándose, porque eso no sería provechoso para vosotros.  Los pastores no nos dominan en el sentido de decirnos que debemos hacer ni interfieren en cómo vivimos nuestra vida, sino en el sentido de enseñarnos lo que es que Dios espera de nosotros y cómo ejecutar Su plan. Uno se somete a la autoridad del pastor por escuchar la comunicación de doctrina dada por el pastor y por aprender lo que él ha preparado para su aclaración. Su autoridad está establecida a base de su enseñanza de doctrina; el tema no es el hombre, sino el mensaje. Su ministerio no es de violar la privacidad del sacerdocio del individuo. El apóstol Pablo, en una de sus últimas epístolas, proveyó algunos de los principios y mandatos que el pastor-maestro debería de seguir en la conducta de su vida. 2TI 2:15, Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad.  2TI 2:24, Y el siervo del Señor no debe ser rencilloso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido, 2TI 4:2, Predica la palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucción. Su pastor correcto debería ser alguien que ha obrado muy duro en enseñar la doctrina, obrando hasta el punto de agotamiento (1TI 4:10). La obra de ellos es de estudiar y enseñar, concentrándose en aprender la palabra de Dios y enseñarla a su congregación. Él tiene humildad y está libre de la arrogancia, y él reconoce que no es el ministerio de él, sino es del Señor.
 
Repasemos unos puntos principales:
 
- La función del pastor-maestro es de enseñar y de inculcar su congregación con la doctrina del misterio de la era de la Iglesia. Esto es el método por el cual el cuerpo de Cristo crece mientras cada miembro individual avanza por las etapas de la vida espiritual (EFE 4:16).
 
- Por medio de esta enseñanza, los miembros del cuerpo de Cristo avanzan a la madurez. Los campeones espirituales son fabricados y Dios es glorificado.
 
- El crecimiento espiritual ocurre únicamente en una manera, crecimiento por medio de la percepción, metabolización, y aplicación de la doctrina Bíblica. No hay ningún crecimiento por medio de los programas de la iglesia, el compañerismo cristiano, ni el servicio cristiano aparte de la doctrina.
 
- Ningún creyente avanza en la vida cristiana por alguna forma de obras, sacrificios ni servicios.
 
- Dios usa los hombres doctrinales, preparados, y fieles como pastores-maestros.
 
- Los pastores-maestros deberían de funcionar bajo los principios de la preparación, la paciencia, y la perseverancia.
 
La gente vendrá y se irá, sus intereses se aumentará y caerá, por eso el pastor-maestro sólo se puede mantener firme y enseñar a su mejor capacidad. Miremos a algunos de los principios que contribuyen en producir una congregación buena. La mayoría de los miembros de una congregación buena han identificado su pastor-maestro correcto. Están satisfechos en quedarse bajo la autoridad de su pastor y someterse a su enseñanza. Están dispuestos a apoyar la política que él realiza, y son constantes en su consumo de la doctrina Bíblica, su utilización de la volición positiva, la objetividad, el aplomo, y la disciplina académica buena mientras están bajo la orientación del ministerio de enseñanza del Espíritu Santo.  Las congregaciones buenas también muestran consideración hacia los otros miembros, y reconocen la privacidad de los demás por medio de evitar las distracciones, tales como los pecados de la actitud mental. Por medio del crecimiento y el progreso espirituales, la congregación buena sigue al pastor en su avance espiritual, pisándole los talones al pastor. Llegan a ser bendecidos por Dios en el tiempo presente y son relajados con respecto a sus bendiciones, y se quedan fijados en Cristo, compartiendo en Su felicidad y disfrutando de su capacidad para la vida. No son celosos ni envidiosos del uno al otro, sino que crecen juntos, cada uno a su paso, alegrándose mucho con los que están alegres y dando consuelo a los que están llorando. Son unidos por la doctrina, el Espíritu Santo y el estar fijado en el Señor Jesucristo. Ahora, cuando un pastor tiene la volición positiva hacia la doctrina y es fiel en llevar a cabo sus obligaciones, él tiene la oportunidad de recibir una recompensa especial diseñada únicamente para los pastores-maestros. Una congregación buena puede inspirar al pastor para que alcance esta meta. Las personas en su congregación que han logrado alcanzar la madurez espiritual son la corona de gloria para el pastor fiel. 1TE 2:19-20, Porque ¿quién es nuestra esperanza o gozo o corona de gloria? ¿No lo sois vosotros en la presencia de nuestro Señor Jesús en su venida? Pues vosotros sois nuestra gloria y nuestro gozo.   Entonces, la felicidad del pastor viene de la repuesta positiva de los que son fieles a su enseñanza de la palabra de Dios, y juntos pueden disfrutar de las bendiciones en el tiempo presente y las recompensas en la eternidad. 1PE 5:4, Y cuando aparezca [el rapto] el Príncipe de los pastores [Cristo], [los pastores fieles] recibiréis la corona inmarcesible de gloria.  FIL 4:1 personaliza este concepto: (traducción corregida)        Así que, hermanos míos, amados [la congregación que es respetada por su fidelidad] y añorados, gozo y corona mía, sigan siendo estabilizados [ganadores de la corona de rectitud] en el Señor, amados.
 
LA VOLICIÓN POSITIVA EN LA ETAPA DE GNOSIS O EN EL MOMENTO DE LA RECEPCIÓN
 
Miremos a la volición positiva y como funciona en el momento de la recepción de la doctrina. Esta etapa estará divida en cuatro partes: Etapa una es la comunicación por el pastor-maestro. Etapa dos es el Espíritu Santo enseñándole a nuestro espíritu humano. En etapa tres, la doctrina es transferida al lóbulo izquierdo donde llega a ser la doctrina gnosis. La etapa cuatro es cuando el Espíritu Santo convierte la doctrina gnosis a la doctrina epignosis cuando uno tiene la volición positiva hacia la doctrina que ha sido enseñada. En etapa una, el pastor enseña la doctrina a un grupo de creyentes en cualquiera de las dos diferentes categorías que ya hemos notado; en una iglesia local a un grupo de creyentes reunidos o en una situación no cara-a-cara por medio de la tecnología moderna. Él interpreta la Escritura dentro del esquema de su escenario histórico o el ambiente profético y en los idiomas originales en el cual fue escrito, el hebreo, el arameo, y el griego. En este sentido, él es un detective, volviendo al mundo antiguo y asociando las palabras en la Biblia con la vida en ese entonces, y como aquellas palabras fueron usadas en ese tiempo. Cada versículo en un dado contexto debe ser analizado de la perspectiva gramática y sintáctica en el idioma original. Etapa una incluye la preparación del pastor de su mensaje. En esta área, él se debe dar cuenta que hay ciertos principios importantes relacionados con su autoridad en la enseñanza de la palabra de Dios. Primero, hay la revelación donde Dios hace dar a conocer lo que no es conocido. Es la doctrina de Dios reducida a la escritura en el Canon de la Escritura. Próximo, hay la inspiración, que es el método divino empleado por el cual la doctrina es trasmitida precisamente en la forma escrita del Canon de la Escritura. Luego hay la iluminación, que es el poder que capacita del Espíritu Santo que le provee al pastor con el Espíritu Santo. Finalmente, hay la interpretación, que es la expresión verbal del pastor de la doctrina a la congregación bajo el poder que capacita del Espíritu Santo.
 
Entonces, la etapa una encuentra al pastor fiel estudiando la palabra de Dios bajo la ocupación del Espíritu Santo. Aquí el Espíritu Santo provee la habilidad de comprender, concentrarse, organizar, categorizar, e interpretar, así él puede comunicar esa doctrina a la congregación. Esta etapa es la primera opción del creyente con respecto a la doctrina. El creyente expresa su volición positiva en este momento por estar donde se está enseñando la doctrina y la escucha. Entonces, él debe usar su volición positiva para estar lleno del Espíritu Santo que le capacita para concentrarse en la enseñanza con aplomo, buen comportamiento, y la disciplina académica. El CI (cociente intelectual) humano no es el tema en la percepción, metabolización, y aplicación de la doctrina. El único tema es que uno este expuesto a la doctrina y tenga una actitud positiva hacia ella. En etapa dos, el poder que capacita del Espíritu Santo enseña la Palabra de Dios. 1CO 2:14 enseña este principio, (traducción corregida) Pero el hombre natural [el no creyente] no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente. La frase “el hombre natural” está traducido de la palabra griega psuchikos y se puede expresar mejor como el hombre de una naturaleza bestial. El no creyente únicamente tiene un cuerpo y un alma; no posea un espíritu humano. En el momento de la salvación, Dios el Espíritu Santo crea en el creyente nuevo un espíritu humano, que lo califica para recibir la información espiritual y funcionar en el plan prediseñado de Dios. Entonces, en etapa dos, el pastor comunica la doctrina que él ha estudiado, y cuando el creyente escucha y se concentra mientras está lleno del Espíritu Santo, el Espíritu Santo pone esa información en su espíritu humano así él puede entenderla como fenómeno espiritual.  Ahora, esté seguro que entienda que el contendido de la enseñanza del sermón o el estudio Bíblico puede ser convertido en el fenómeno espiritual únicamente por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo toma la doctrina comunicada que es recibida por el espíritu humano, y la hace entendible como el fenómeno espiritual. Donde hay la volición positiva, el Espíritu Santo cambiará esa información al fenómeno espiritual que puede ser entendido. Cuando la doctrina ha llegado a este punto, está lista para ser procesada a las etapas tres y cuatro. Como hemos visto, la primera conversión viene al creyente que permite que el Espíritu Santo tome la doctrina comunicada y la haga entendible. Esto quiere decir que el creyente está dispuesto a escuchar la enseñanza de la doctrina Bíblica. En etapa tres, la doctrina ha sido preparada para la segunda decisión del creyente -- ¿hará él la decisión positiva de permitir que el Espíritu Santo cambie la doctrina gnosis a la doctrina epignosis? En el próximo capítulo vamos a explicar en más detalle las cuatro etapas del proceso espiritual para metabolizar la doctrina.
      
LA VOLICIÓN POSITIVA EN EL MOMENTO DE RETENCIÓN O DE TENER EL GNOSIS CONVERTIDO EN EPIGNOSIS
 
Nadie puede vivir la vida cristiana eficazmente aparte de la doctrina epignosis, que ocurre cuando el creyente con la volición positiva permite que el Espíritu Santo transfiera la doctrina al alma donde es metabolizada y guardada en el lóbulo derecho (el corazón) como la doctrina epignosis. No hay ningún ímpetu espiritual aparte de la doctrina epignosis. La doctrina debe ser digerida y guardada en el corazón del creyente así uno la puede recordar cuando sea necesario para lidiar con las circunstancias de la vida. Esto le da al creyente la capacidad y el contentamiento para disfrutar de la vida a lo máximo y vivir una vida productiva que le trae gloria a Dios el Padre y honor al Señor Jesucristo. Uno puede tener fervor para Dios, pero si no tiene la doctrina epignosis o la doctrina metabolizada, su fervor no tiene sentido. ROM 10:2 enseña este punto, Porque yo testifico a su favor de que tienen celo de Dios, pero no conforme a un pleno conocimiento (epignosis).   Sin la doctrina epignosis, el creyente no puede crecer espiritualmente. La doctrina metabolizada se necesita para caminar en una manera digna del Señor y para agradecerle en todas las cosas (COL 1:9-10).  Es la única manera en la cual el creyente puede entender la doctrina del misterio de la era de la Iglesia.
 
Etapa cuatro es la etapa de retención del aprendizaje de la doctrina, es dónde la doctrina gnosis es convertida en la doctrina epignosis. Recuerden que etapas 1-3 son la percepción de la doctrina o las etapas de recepción. La doctrina es comunicada por el pastor-maestro y el Espíritu Santo la convierte al fenómeno espiritual. Luego el Espíritu Santo la transfiere automáticamente al lóbulo izquierdo donde la convierte en la doctrina gnosis o la percepción académica de la doctrina sin el beneficio espiritual. La doctrina es guardada, y el creyente la puede aplicar a las experiencias de la vida. Sin aprender la doctrina, uno no puede evaluar correctamente su camino espiritual.  La habilidad de relacionar la doctrina Bíblica a todo en su vida se desarrolla por medio de la doctrina. Esto se llama la sabiduría. 
 
La expresión de la volición positiva en la etapa del epignosis sólo puede ocurrir dentro del PPD. Es esencial aquí porque es el poder que capacita del Espíritu Santo que permite que el creyente responda por medio de la fe. Cuando entiende la doctrina como gnosis, el creyente responde en una manera positiva o negativa. Si la respuesta es positiva, el Espíritu Santo convierte el gnosis creído al epignosis. Y la cosa interesante de todo esto es que la gracia obra en este proceso entero. No depende de cualquier factor humano, únicamente la volición positiva. Por medio de la percepción mientras uno está en el PPD, Dios el Espíritu Santo convierte el gnosis al epignosis si el creyente es positivo. El Espíritu Santo solamente puede metabolizar lo que es creído. Una ilustración de este proceso es la metabolización de la comida. La comida colocada en el estante en la tienda de comestibles es análoga a un pastor que comunica la doctrina. La comida que queda en el estante no ayuda su cuerpo en ninguna manera. No puede dar beneficio hasta que uno la compre, la prepare, y la coma. La comida servida en la mesa es análoga al Espíritu Santo convirtiendo la doctrina a gnosis o la doctrina comprensible. Es preparada, está lista para comer, pero no tiene ningún valor en sí misma; uno la debe comer para que tenga beneficio. Entonces, la comida que es consumida es análoga a la metabolización de la doctrina. La única comida que es de beneficio para el cuerpo es lo que uno come, igual como la única doctrina que tiene beneficio es la que es metabolizada.
 
Únicamente la doctrina epignosis contribuye al ímpetu espiritual, la energía espiritual, y el crecimiento espiritual. La persona cristiana no puede funcionar correctamente sin la doctrina metabolizada, igual como el cuerpo no puede funcionar sin la comida. La voluntad de Dios para la persona cristiana es que crezca en Su gracia y conocimiento, y el único método para cumplir con este mandato es por medio de la percepción, metabolización, y aplicación de la doctrina Bíblica. La gracia y la paz solamente son multiplicadas por medio de la doctrina y la sabiduría. Uno de los mejores dones para el creyente es cómo el Espíritu Santo fabrica la doctrina metabolizada. Es una política que es sostenida completamente por la gracia de Dios. Es la única manera que podemos crecer espiritualmente y cumplir el plan, propósito, y voluntad de Dios para nuestras vidas. Bajo el principio del recuerdo, la doctrina epignosis es la base para lidiar con las experiencias de la vida y resolver los problemas. Ya que cada creyente actúa como su propio sacerdote, la doctrina se debe aprender para ser aplicada. La meta del creyente es de edificar un inventario de doctrina para enfrentar cada exigencia en la vida. La Biblia enseña que la sabiduría en el corazón refresca al alma. PRO 2:10, porque la sabiduría entrará en tu corazón, y el conocimiento será grato a tu alma;  “Grato a tu alma” indica la presencia de los dispositivos para solucionar problemas en su alma mientras uno llega a ser auto-sostenido espiritualmente.  PRO 3:3,  La misericordia y la verdad nunca se aparten de ti; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón.  “Escríbelas en la tabla de tu corazón” quiere decir que uno está lleno del Espíritu Santo y Él le está trayendo a su memoria y corazón las doctrinas correctas que han sido aprendidas. La Biblia también enseña que una persona inteligente buscará la verdad y disfrutará de la paz fantástica.  PRO 15:14-15, El corazón inteligente busca conocimiento, mas la boca de los necios se alimenta de necedades. Todos los días del afligido son malos, pero el de corazón alegre tiene un banquete continuo.  Con la volición positiva, todo empieza a encajar. El creyente desarrolla una esquema de referencia que él utiliza para conquistar los problemas de la vida, y vive una vida llena de contentamiento y poder.
 
Los creyentes que tienen la volición positiva desarrollan un ansia para estar llenos de la palabra de Dios. Hay varios pasajes en la Escritura que identifican esta ansia con el comer la palabra de Dios. JER 15:16, Cuando se presentaban tus palabras (la doctrina), yo las comía; tus palabras eran para mí el gozo y la alegría de mi corazón,  El comer la palabra de Dios es equivalente a la doctrina gnosis siendo convertida a la doctrina epignosisSAL 119:103, ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!, más que la miel a mi boca.  SAL 22:26, Los pobres comerán y se saciarán; los que buscan al SEÑOR, le alabarán. ¡Viva vuestro corazón para siempre!  ISA 55:2, ¿Por qué gastáis dinero en lo que no es pan, y vuestro salario en lo que no sacia? Escuchadme atentamente, y comed lo que es bueno, y se deleitará vuestra alma en la abundancia.  Recuerde, el pastor sólo puede llevarle tan lejos como permite su volición. Él no le puede dar sabiduría; él solo le puede dar conocimiento. Cuando la doctrina está a la entrada de su alma y mente, usted tiene que decidir si la dejará entrar o no. Inevitablemente, el proceso entero de aprender la doctrina es la obra del Espíritu Santo; sin Él nada de esto sería posible. La conexión que los creyentes de la era de la Iglesia tienen con el Espíritu Santo nunca existió en dispensaciones previas, y nunca existirá de nuevo en ninguna otra dispensación.
 
LAS DISTRACCIONES A LA VOLICIÓN POSITIVA
 
Hay varias distracciones a la doctrina Bíblica, pero nos vamos a enfocar en la que causa la mayoría de los problemas - la arrogancia. La subjetividad arrogante causa que un creyente se concentre en los problemas personales en vez de enfocarse en la doctrina que el pastor-maestro está enseñando. Si uno tiene los problemas en mente mientras está escuchando la doctrina, no escuchará nada; simplemente está tratando de hacer que la doctrina encaje con sus problemas. La palabra de Dios es la esencia de la vida y exige la percepción, la concentración, y el estar concentrado en ella. Uno no puede pensar acerca de sus problemas y aprender a la misma vez. Uno siempre tendrá problemas, todas las personas lo tienen. El creyente debe usar la autodisciplina y contenerse; no pensar acerca de los problemas, sino concentrarse en la doctrina que se está enseñando. Lo que la doctrina Bíblica enseña debería ser la realidad para el creyente; pero si el creyente piensa que sus problemas son más importantes que cualquier otra cosa en la vida, está desvinculado de la realidad. Bajo el principio de la autodisciplina, el creyente debe estar lleno del Espíritu Santo para enfocarse en la doctrina con objetividad y concentración. La autodisciplina exige que el aprendizaje anule la preocupación con los problemas personales. La ocupación del Espíritu Santo ayuda a constreñir el estar fijado en los problemas personales durante las clases Bíblicas. ROM 12:3 dice (traducción corregida), Pare de pensar de sí mismo en cuanto a la arrogancia más allá de lo que debe pensar. Cuando uno piensa de sus problemas durante la clase Bíblica, está funcionando en una forma de arrogancia y se ha distraído. Tal vez no necesitará inmediatamente lo que se le está enseñando en la clase en una noche en particular, pero la doctrina que uno aprende se necesitará en algún momento. La doctrina es un sistema entrelazado y interdependiente en como uno aplica los pensamientos de Dios a la vida humana; la doctrina es la mente de Cristo.
 
Los problemas personales son una distracción a la objetividad y la habilidad de metabolizar la doctrina. Cuando uno está en la clase, todos los problemas personales llegan a ser cosas sin importancia, y la doctrina llega a ser el centro del universo. El fracaso de poner a un lado los problemas crea obstáculos y no permite la percepción y metabolización de lo que el pastor-maestro está enseñando.  Esto lleva a la persona a la arrogancia y al final resulta en que racionalice la doctrina para que encaje en lo que uno cree que son las soluciones a sus problemas. Esta arrogancia le divorcia de la realidad de lo que el pasaje en realidad está diciendo. Es arrogante presumir que cada Escritura debería de ser relacionada a sus problemas personales y actuales o que Dios le está hablando directamente a uno con respecto a lo que le está pasando en su vida. Este tipo de actitud neutraliza la volición positiva y obstaculiza el avance espiritual. Uno está diciendo que sus problemas son más grandes que la habilidad de Dios de resolverlas. Uno está diciendo que sus problemas son más importantes que la doctrina. Este es el tipo de egoísmo que lleva al creyente en un ciclo de presunción injustificado.  
 
Hasta el compañerismo cristiano puede ser una distracción mayor a la volición positiva. Si uno es un creyente, el plan de Dios exige que Su palabra sea su prioridad número uno en su vida. El creyente no puede ver a Dios, y no hay ninguna manera para llegar a conocerle excepto por medio de Su palabra. Una conexión con Dios es una conexión invisible; por lo tanto, depende de su habilidad de asimilar la doctrina, que es el factor determinante en cuánto usted aprenderá acerca de Él y Sus actividades. Nunca le dé más importancia a la conexión con la gente que la conexión con Dios.
 
Ahora, notemos algunas de las desventajas del compañerismo cristiano:
1. El compañerismo cristiano puede causar que uno establezca las prioridades equivocadas por medio de la interacción con los creyentes confundidos, un caso donde la persona débil controla a la persona fuerte.
 
2. El compañerismo cristiano puede ser una distracción a la doctrina Bíblica por medio de la preocupación con el compañerismo o el romance.
 
3. El compañerismo cristiano puede llegar a ser la base para la adquisición del legalismo por medio de la asociación con las personas legalistas.
 
4.   El compañerismo cristiano puede llegar a ser la base para la participación en el antinomianismo por medio de la asociación con los creyentes promiscuos. Algunos usan el compañerismo cristiano para apaciguar su soledad sin jamás resolver el problema de la soledad. Algunos usan el compañerismo cristiano como una agencia de citas y un lugar para buscar su pareja.
 
5. El compañerismo cristiano puede resultar en que uno adquiera puntos de vistas erróneos sobre la doctrina Bíblica.
 
2TI 3:2-7, Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios; teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder; a los tales evita. Porque entre ellos están los que se meten en las casas y llevan cautivas a mujercillas cargadas de pecados, llevadas por diversas pasiones, siempre aprendiendo, pero que nunca pueden llegar al pleno conocimiento de la verdad.  El compañerismo con los cristianos que caen en estas categorías son perjudiciales al crecimiento espiritual y pronto causarán que uno llegue a ser egocéntrico y arrogante. Debería ser mencionado aquí que el compañerismo cristiano también puede ser una cosa maravillosa. Ya sea si el compañerismo es perjudicial o maravilloso no depende en el compañerismo en sí, sino en la actitud mental y la virtud de los cristianos que participan en ella. Si uno no pone a Dios primero, sus conexiones con la gente en cualquier periferia será un desastre y no tendrá ninguna importancia espiritual. Si uno tiene el compañerismo con los creyentes positivos que tienen virtud, integridad, y que reconocen la privacidad de su sacerdocio, tiene una conexión maravillosa y tendrá algunos de los mejores compañeros en esta vida. La ventaja de tales conexiones es que uno no se depende de la gente, sino que centra su vida en el Señor.  
 
Muchas veces el Señor nos trae una cierta cantidad de sufrimiento en la vida de un creyente para intensificar la volición positiva para prevenir que el creyente viva en la arrogancia. El sufrimiento preventivo le motiva al creyente a tener la volición positiva hacia la doctrina. Miremos algunos de los resultados de este tipo de sufrimiento preventivo a través de un pasaje en Salmos. SAL 119:67-72, Antes que fuera afligido, yo me descarrié, mas ahora guardo tu palabra. Bueno eres tú, y bienhechor; enséñame tus estatutos. Los soberbios han forjado mentira contra mí, pero de todo corazón guardaré tus preceptos. Su corazón está cubierto de grasa, pero yo me deleito en tu ley. Bueno es para mí ser afligido, para que aprenda tus estatutos. Mejor es para mí la ley de tu boca que millares de piezas de oro y de plata. En estos versículos, el salmista ha aprendido que el sufrimiento elimina la arrogancia y le motiva al creyente a que aprenda la doctrina. Él desarrolla tanto amor para la palabra de Dios que llega ser más valioso para él que plata u oro. Entonces, cuando analizamos la situación completa, descubrimos que el sufrimiento en realidad es otra previsión de gracia de Dios. Está diseñada para protegernos de la enfermedad más horrible de la raza humana, la enfermedad que se llama el orgullo. El sufrimiento le motiva al creyente que sea positivo hacia la doctrina y que la doctrina en cambio aísla el alma del orgullo. Por último, la volición positiva hacia la doctrina resulta en el respeto al Señor, que en cambio resulta en una vida fantástica en la tierra y las riquezas y recompensas indescriptibles en la eternidad. Hay bendiciones fantásticas dados a los que respetan al Señor como este pasaje ilustra: SAL 31:19, ¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que en ti se refugian, delante de los hijos de los hombres!  SAL 34:9, Temed al SEÑOR, vosotros sus santos, pues nada les falta a aquellos que le temen.  El respeto para el Señor es algo que tiene que ser enseñado.
 
SAL 34:11, Venid, hijos, escuchadme; os enseñaré el temor del SEÑOR. El Señor dará más gracia a los que Le respetan.
 
SAL 147:11, El SEÑOR favorece a los que le temen, a los que esperan en su misericordia. La vida es prolongada para los que respetan al Señor.
 
PRO 14:26, En el temor del SEÑOR hay confianza segura, y a los hijos dará refugio. Las riquezas y el honor vienen con el respeto al Señor.
 
PRO 22:4, La recompensa de la humildad y el temor del SEÑOR son la riqueza, el honor y la vida.   El compañerismo con otros creyentes debería basarse en el respeto al Señor.
 
SAL 119:63, Compañero soy de todos los que te temen, y de los que guardan tus preceptos.
 
SAL 119:74, Que los que te temen, me vean y se alegren, porque espero en tu palabra.
 
Para concluir, el creyente con la volición positiva llegará a ser un ganador desde el punto de vista de Dios y entonces es elegible para recibir recompensas en el Tribunal de Cristo. Una de las razones principales por la cual el creyente está aquí sobre la tierra es para traerle gloria al Señor y Él sólo es glorificado por lo que Él hace por nosotros, no por lo que nosotros hacemos por Él. Solamente podemos recibir recompensas cuando vivimos dentro del plan de Dios y crecemos en gracia y conocimiento para alcanzar la madurez espiritual. Las recompensas son para los creyentes que tanto en las duras como en las maduras, tanto en las épocas buenas y malas, en periodos de prosperidad o desastre, no abandonan la doctrina. Ellos pelearon la buena batalla y salieron victoriosos por medio de su volición positiva hacia la palabra de Dios.
 
LA ESENCIA DE LA VOLICIÓN POSITIVA
 
Cuando llegamos a ser parte de la familia de Dios, pertenecemos a Dios para siempre y Él tiene un plan y propósito especial para nosotros. Él quiere tener una conexión especial con nosotros. Este compañerismo sólo es posible por medio de la volición positiva del creyente que resulta en la ocupación del Espíritu Santo. Es por medio de nuestras decisiones diarias que establecemos un fundamento firme que nos capacita para avanzar en la manera de vivir la vida cristiana. Aquí hay un principio importante del cual nos debemos recordar: El ser salvo es fácil, pero el ser un discípulo es mucho más difícil y exige mucho más esfuerzo. La salvación es una decisión hecha una vez, y se depende de tener solamente fe solamente en Cristo. Pero el ser Su discípulo exige las decisiones positivas hacia Dios y Su palabra. Nosotros expresamos nuestra buena voluntad de ser discípulos por tomar nuestra cruz a diario (LUC 9:23). Esto quiere decir que deberíamos tener la misma actitud mental que tuvo el Señor Jesucristo cuando Él estaba caminando sobre la tierra. La perspectiva de nuestro Señor por toda Su vida era de hacer la voluntad de Su Padre quien está en los cielos (JUA 5:30). JUA 8:29, Y El que me envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque yo siempre hago lo que le agrada.  JUA 14:31, pero para que el mundo sepa que yo amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vámonos de aquí.   JUA 12:49-50, Porque yo no he hablado por mi propia cuenta, sino que el Padre mismo que me ha enviado me ha dado mandamiento sobre lo que he de decir y lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna; por eso lo que hablo, lo hablo tal como el Padre me lo ha dicho.   Durante Su vida entera sobre la tierra, era el propósito del Señor de siempre cumplir el plan del Padre. Él nunca vaciló, ni una vez. Cuando estaba enfrentando la muerta más dolorosa que se puede imaginar, él no se echó atrás. Cuando enfrentaba la perspectiva de la separación espiritual de Dios el Padre y Dios el Espíritu, Él se mantuvo en curso (MAT 26:39). Esto es lo que significa tomar nuestra cruz a diario. (También vean JUA 14:23-24)
 
Expresamos nuestra buena voluntad de ser discípulos por tener una vida de oración continua. Esta es la manera en la cual nosotros podemos hablar con Dios; es nuestra línea abierta de comunicación directamente al Trono de Dios. Nuestro Señor abrió esta línea directa por medio de Su obra en la cruz. Ahora nosotros podemos traer cualquier y cada petición ante Dios, y Él nos dará una vista. De hecho, es Su buen placer contestar las oraciones de Sus hijos. Es una cosa buena comenzar y terminar cada día con oración. En la mañana le podemos dar gracia a Dios por un día nuevo y otra oportunidad de ver Su maravillosa gracia en acción, y en la noche le podemos dar gracia por guiarnos por otro día. No esté asustado de orar; Dios desea que se ponga en contacto con Él.      
 
Nosotros expresamos nuestra buena voluntad de ser discípulos por medio de estudiar la palabra de Dios todos los días por el pastor-maestro que Dios nos ha proveído. La doctrina es la manera en la cual Él nos habla; es Su manera de explicar quien es Él, Su plan, Su propósito y cómo deberíamos de vivir. Es Su deseo que Le lleguemos a conocer, y que pensemos en la misma manera que piensa Él. Él nos quiere mostrar Su sabiduría y poder así podemos lidiar con cualquier situación en la vida. Dios quiere que tengamos una vida que tiene significado y propósito, lleno de grandes bendiciones. Cuanto más leemos y estudiamos la Biblia bajo la ocupación del Espíritu Santo, más entenderemos acerca de las cosas de Dios. La única cosa que está entre usted y esta conexión maravillosa con Dios es su propia voluntad. No se la pierda; sea positivo y agarre lo que le espera como uno de Sus hijos.
  
 
Rev 6/15/2009

 

         

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