Es una realidad desafortunada que la mayoría de los creyentes de hoy día están fuera de comunión con Dios mientras viven y funcionan en un mundo de tinieblas, no en el reino físico, sino en el reino espiritual. Es una oscuridad que no ciega al creyente de la verdad, sino que le roba del poder de aplicar o funcionar en esta verdad. Es interesante notar que Satanás, el dios de este mundo, antes de la restauración de la tierra, no pudo obrar ni funcionar cuando estaba en la oscuridad total; sin embargo, él espera que el creyente que esté fuera de comunión con Dios obre y funcione en la oscuridad de sus sistemas entrelazados de arrogancia. El ojo físico no puede funcionar en la oscuridad hasta que tenga suficiente tiempo para ajustarse a esa oscuridad, y está limitado a sólo lo que puede ver. El alma del creyente que está fuera de comunión con Dios también se ajusta a las tinieblas del sistema cósmico de Satanás. Esta alma puede ver y puede reconocer la verdad doctrinal, pero está limitada porque no tiene el poder para ejercer ni aplicar esta verdad. |