11/20/2009 05:11pm EST   in English | spanish.gbible.org 
 
     
bajar en formato PDF

La razón por la cual Dios nos creó como nos creó; la razón por la cual tenemos caos y pecado. Parte 2.
Grace Bible Church
Robert R. McLaughlin Bible Ministries
 
El Árbol de la Vida es un resumen semanal de las enseñanzas.
El Árbol de la Vida para la semana que termina el 09/13/09.

La razón por la cual Dios nos creó como nos creó;
la razón por la cual tenemos caos y pecado. Parte 2.
 
En relación a nuestro estudio de ROM 9:19Me dirás entonces: ¿Por qué, pues, todavía reprocha Dios? Porque ¿quién resiste a su voluntad?, hemos comenzado a contestar nuestro cuarto principio importante con respecto a la voluntad de Dios, que es: ¿por qué es que Dios permite el sufrimiento humano? La razón más obvia por la cual sufrimos es porque tenemos un libre albedrío y Dios permite que hagamos nuestras propias decisiones y permite que prevalezcan las consecuencias de esas decisiones. Cometemos ciertos pecados y hacemos decisiones equivocadas que nos causan sufrimiento. Este sufrimiento viene de nuestra propia volición aun si las hacemos en ignorancia. Hacemos decisiones equivocadas, y si tenemos suficiente humildad, podemos aprender de ellas (SAL 25:9).
 
De otro lado, hay una categoría de sufrimiento que glorifica a Dios. Es la categoría del sufrimiento inmerecido, o el sufrimiento para bendición. Aquí el creyente tiene el desafío de usar los dispositivos para solucionar problemas, y las diferentes formas de fundamentos. Los fundamentos doctrinales incluyen: el fundamento de la esencia de Dios, el fundamento del plan de Dios, el fundamento de la política de Dios, el fundamento de a fortiori
 
Nos vamos a enfocar en este tema del sufrimiento inmerecido que vienen en diferentes etapas: Primero, tenemos el sufrimiento preventivo que es agregado a la primera etapa de la adultez espiritual, para fortalecerla para que el creyente tenga más crecimiento espiritual. Es definido como el sufrimiento de corto plazo que viene de la soberanía de Dios para el beneficio del creyente. Hay épocas que pasamos por ciertas formas de sufrimiento que vienen de Dios para nuestro beneficio. Muchas veces el propósito del sufrimiento preventivo es para aprender la obediencia, la auto-disciplina, y por lo tanto la humildad impuesta y genuina. Y dada la extraordinaria grandeza de las revelaciones, por esta razón, para impedir que me enalteciera, me fue dada una espina en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca.  (2CO 12:7)
 
Pablo recibió algún tipo de impedimento para que constantemente estuviera consciente de sus limitaciones. La palabra griega para “dada” es adothe en la voz pasiva que significa que esto fue dado para una bendición y beneficio. Tal vez no nos parece cuando estamos pasando por el sufrimiento, pero lo es. Tal vez a nosotros no nos gusta como nos hace sentir, pero es bueno para nosotros. La espina en la carne fue un ángel de Satanás quien fue asignado a atormentar al apóstol Pablo por medio de usar a miembros de la raza humanan para que lo persigan y lo acosen. Cuando un creyente tiene mucha doctrina, él necesita mantenerse lejos de la arrogancia, y por lo tanto, hay épocas cuando Dios permite que el reino de las tinieblas atormente uno de los hijos de Dios, pero en realidad es para el beneficio del creyente.
 
Acerca de esto [la espina en la carne], tres veces he rogado al Señor para que lo quitara de mí. (2CO 12:8)
 
El sufrimiento preventivo, igual como todo el sufrimiento para bendición, no está diseñado para ser removido con la oración. Es administrada por Dios, y Dios no remueve lo que Él quiere que nosotros aguantemos. No oramos para que el sufrimiento para bendición sea removido o quitado, porque sin el sufrimiento, el creyente no puede cumplir la vida espiritual o el PPD para su vida. Pablo oró tres veces que se le quitara este sufrimiento y él nunca recibió una respuesta.
 
Y El me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder [el poder de Dios dado al creyente en la adultez espiritual] se perfecciona en la debilidad [o cuando uno no está disponible para contar con su fuerza humana ni sus activos humanos]. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. (2CO 12:9)
 
El verbo griego para “ha dicho” es eireken que significa que Pablo se acordó de algo que el Señor le había enseñado. Esto no fue una respuesta a la oración, sino el recordarse de la doctrina Bíblica que él había aprendido. Muchos creyentes no entienden que el miedo de sufrir es peor que el sufrimiento mismo. Una persona que tiene miedo de sufrir ya está sufriendo de lo que tiene miedo. Es sólo por medio de las experiencias de pruebas y sufrimientos que el alma puede ser fortalecida, la ambición inspirada, y el éxito logrado. Todo lo necesario para cumplir la vida espiritual en el PPD fue proveído en la eternidad antigua por medio de nuestros activos en el portafolio de activos invisibles. Entonces Dios provee la doctrina y el sufrimiento en el tiempo presente. ¡Qué combinación maravillosa!
 
El sufrimiento llega ser el centro de la atención para los ángeles en el conflicto angélico que se centra en el poder de Dios y nuestras debilidades simultáneas, la debilidad creada por el sufrimiento para bendición. El sufrimiento para bendición se centra en la gracia de Dios, y aparta la fanfarronería de la auto-glorificación a la adoración, el amor, y el agradecimiento de Dios. No es la fanfarronería para glorificarse a sí mismo, sino la actitud mental dinámica de la autoestima espiritual enfrentando el sufrimiento preventivo.
 
Por eso me complazco en las debilidades [cuando paso por el sufrimiento preventivo], en insultos [una referencia a la calumnia y la prueba de gente], en privaciones [una referencia a la presión y la prueba de pensamiento], en persecuciones [una referencia a la prueba de sistema] y en angustias [una referencia al estrés y la prueba de desastre] por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. (2CO 12:10)
 
El crecimiento espiritual desarrolla el músculo espiritual por pasar estas cuatro pruebas precalentamientos con el resultado que el creyente llegue a ser auto-sostenido espiritualmente. Estas pruebas son: 1) Los insultos, una referencia a la calumnia y la prueba de gente. 2) Las privaciones, una referencia a la presión y la prueba de pensamiento. 3) Las persecuciones, una referencia a la prueba de sistema. 4) Las angustias, una referencia al estrés y la prueba de desastre.
 
Miremos a la prueba de gente. En el amor personal o la admiración, el destinatario de nuestro amor muchas veces controla nuestra vida o nos causa infelicidad, a menos que uno haya alcanzado alguna etapa de la adultez espiritual. En desear de agradecer el objeto de nuestro amor personal, nos encontramos siendo una persona diferente y no seguimos nuestra función normal. En el odio personal o la animosidad, el objeto de nuestro antagonismo o irritación muchas veces controla nuestra vida o felicidad, a menos que uno haya avanzado a la adultez espiritual. Bajo el PPD, Dios diseñó Su plan para que nuestra felicidad siempre more en nosotros, y uno no se depende de la gente o las cosas para su felicidad. Como una función de nuestro sacerdocio real, todo viene de por dentro de nosotros.
 
Debemos tener control personal sobre nuestra vida, un sentido personal del destino, la auto-confianza desde la doctrina metabolizada, y por lo tanto, el aplomo y el dominio de uno mismo. Por lo tanto, traemos nuestra felicidad a los demás, pero no nos apoyamos en las otras personas ni las circunstancias para nuestra felicidad. Muchos creyentes muy fácilmente son desviados de la vida espiritual y el PPD por sus amistades, la vida sentimental, y hasta el odio. Esta es la razón por la cual PRO 13:20 nos dice, El que anda con sabios será sabio, mas el compañero de los necios sufrirá daño.   Uno llega a ser sabio por andar con las personas sabias; si uno pasa el tiempo con necios, verá como su vida se viene abajo. 1CO 15:33 nos dice, No os dejéis engañar: "Las malas compañías corrompen las buenas costumbres."     
 
A menos que alcancemos la adultez espiritual, cada vez que uno se enamora o adquiere un amigo, el objeto controla su vida y su felicidad. Sin tener el amor impersonal e incondicional, uno llega a ser un esclavo a la gente. La solución para la prueba de gente se encuentra en la combinación del amor personal para Dios y el amor impersonal para toda la humanidad. Los creyentes pueden hablar acerca del amor todo lo que quieran. Pueden fanfarronear de cuanto ellos aman, cuanto amor tienen en su iglesia o en su pequeño grupo de comunión, pero cada vez que usted los escucha ser críticos y sentencioso de algún otro creyente, usted está en la presencia de alguien farsante.
 
Respondiendo el Rey, les dirá: "En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis."  (MAT 25:40)
 
Cuando tenemos el amor impersonal e incondicional, tenemos el poder divino para cubrir a los demás y ser digno de confianza y virtuoso (PRO 11:22, PRO 12:1, PRO 12:15, PRO 15:17, PRO 15:32, PRO 19:3). Uno no le echa culpa a ninguna otra persona por sus propias decisiones cuando uno está auto-sostenido espiritualmente. Sin embargo, cuando uno llega a ser celoso, enfadado, amargado, vengativo, o implacable; cuando uno llega a estar insatisfecho, tiene antagonismo hacia otra persona, ya sea amigo o desconocido, amante o enemigo, uno renuncia el control de su propia vida a esa persona. Uno llega a ser un esclavo al objeto de su antagonismo o amor. En el mismo tiempo, uno no tiene control sobre su vida, y cancela todas las características de la autoestima espiritual y su crecimiento espiritual.
 
El amor de virtud como un dispositivo para solucionar problemas es el secreto en su conexión con Dios, con la humanidad, y en el amor personal. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.  (2TI 1:7)   No hay ninguna virtud inherente en el amor personal, que solamente exige que otra persona satisfaga nuestro estándar de belleza, atractivo, y relación de comunicación. Por lo tanto, para que trabaje una relación de amor personal, el creyente debe usar una base de virtud que está completamente fuera de sí mismo. Si no, la gente le hará triste por toda su vida.   El amor personal es solamente una virtud cuando está dirigida hacia Dios. El amor impersonal es solamente una virtud cuando está dirigida hacia toda la humanidad. Esto quiere decir que por medio del amor impersonal, el creyente tiene control de su propia vida y mantiene control de su propia felicidad. Por lo tanto, la desilusión, decepción, frustración, e insatisfacción con los demás no puede dañar su felicidad bajo el principio de la miseria que es derivada por fijarse en la gente. Además, cuando uno alcanza la adultez espiritual y comienza a funcionar bajo las diferentes categorías de sufrimiento para bendición, Dios llega a ser la fuente de su felicidad.
 
La gente sólo puede llegar a ser una distracción para el logro del plan de Dios para su vida cuando la conexión humana llega a ser más importante para usted que la doctrina Bíblica. Las prioridades falsas existen cuando la vida social, la vida de negocio, o la vida sexual tienen más prioridad que su morada, función e ímpetu dentro del PPD. Cuando la ambición personal es más fuerte que la doctrina Bíblica, entonces el creyente ha perdido su escala de valores, sus prioridades. Entonces, ya sea si es el amor o el odio, la atracción o la animosidad, el romance o el estar desilusionado, la amistad o el estar desilusionado, estas cosas nos pueden distraer de cumplir el PPD y la glorificación de nuestro Señor Jesucristo; a menos que uno ha pasado el sufrimiento de ímpetu. Esto quiere decir que por medio del amor impersonal, el creyente tiene control de su propia vida y mantiene control de su propia felicidad. 
 
Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros; no como Caín que era del maligno, y mató a su hermano. ¿Y por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. Hermanos, no os maravilléis si el mundo os odia. Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en muerte. Todo el que aborrece a su hermano es homicida, y vosotros sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. En esto conocemos el amor: en que El puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.  (1JU 3:11-16)
 
Si nosotros no amamos a las personas que podemos ver, ¿cómo vamos a amar a Dios quien no podemos ver?
 
Entonces, recuerden, el crecimiento espiritual desarrolla el músculo espiritual para poder pasar estas cuatro pruebas de calentamiento con el resultado que el creyente llega a ser auto-sostenido espiritualmente. Estas pruebas son: 1) Los insultos, una referencia a la calumnia y la prueba de gente. 2) Las privaciones, una referencia a la presión y la prueba de pensamiento. 3) Las persecuciones, una referencia a la prueba de sistema. 4) Las angustias, una referencia al estrés y la prueba de desastre.
 
Próximo, vimos la prueba de pensamiento. Este es el principio que Pablo también nos da en 2CO 12:10, Por eso me complazco en las debilidades [el sufrimiento preventivo], en insultos [la calumnia y la prueba de gente], en privaciones [una referencia a la presión y la prueba de pensamiento], en persecuciones [una referencia a la prueba de sistema] y en angustias [una referencia al estrés y el prueba de desastre] por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
 
El pensamiento tiene un efecto tan poderoso en el éxito o el fracaso del creyente en la vida cristiana que el sistema de pensar debe ser considerado una prueba espiritual principal. En todas las etapas de la vida espiritual y el crecimiento cristiano, el creyente enfrentará la presión de los conflictos de pensamientos en su alma. El punto de vista humano tendrá conflicto con el punto de vista divino. Los conceptos falsos desafiarán la doctrina Bíblica. La arrogancia se impone sobre la humildad. La prosperidad competirá contra el PPD. El miedo paralizará la razón. Esencialmente, estos conflictos son privados en que el creyente los tiene que resolver en su propia alma. Los dilemas, las confusiones, y las preguntas sin respuestas motivan al creyente positivo que aplique los recursos de la doctrina Bíblica que él ha aprendido. La concentración en la doctrina acelera su crecimiento espiritual.
 
La prueba de pensamiento también puede existir cuando las circunstancias son patentemente próspero y tranquilo (DTN 6:10-12, DTN 8:1-14). Con respecto a las angustias o la presión y la prueba de pensamiento, una persona no siempre es lo que parece ser en apariencia; la verdadera persona es el contenido de sus pensamientos en su alma. Lo que uno en realidad es como una persona es lo que uno en realidad piensa, no lo que parecen ser en apariencia, no cómo se visten o que bien arreglado es, sino lo que ocurre dentro de su alma. No siempre somos lo que parecemos ser en apariencia. Algunas personas pueden esconder sus pensamientos y algunos otros no. La gente puede esconder sus pensamientos y llegan a ser autoritario en la práctica de la hipocresía. El verdadero ser es el contenido de su alma. Nuestros pensamientos determinan nuestro verdadero carácter. La gente usa los pensamientos para justificar sus hechos equivocados, y usa su habla para ocultar sus pensamientos. Aprendan a tener más respeto para la arrogancia honesta que la humildad hipócrita. Esta es la razón por la cual el valor y la humildad genuina son virtudes francas, porque son virtudes que la hipocresía no puede imitar. La hipocresía es la última forma de maldad y mal. Por lo tanto, la mentalidad del alma es el campo de batalla del conflicto angélico.
 
Cuando el creyente tiene pensamientos malvados, él es malvado. Él o ella moran en el sistema cósmico de Satanás. Desde el pensamiento malvado viene la motivación malvada; desde la motivación malvada viene las acciones malvadas. Y Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?  (MAT 9:4)   En contraste, el pensamiento que es constante con la verdad tiene enormes repercusiones para el bien. La salvación misma es apropiado por un pensamiento correcto, por la volición positiva sin mérito hacia el Evangelio de Jesucristo (MAT 22:42). El gran enemigo de la humanidad es un pensamiento que se llama la arrogancia. La arrogancia puede inflar o desinflar la opinión que el hombre tiene acerca de sí mismo. Él piensa que es mejor o peor de lo que es en realidad. Ambos el promoverse o el menospreciarse distorsionan y niegan la realidad, que es el reino en el cual el plan de Dios es efectivo. La gracia de Dios lidia con nosotros donde estamos, pero un creyente egocéntrico quien no vive en la realidad objetiva nunca usa las previsiones de la gracia de Dios para avanzar en el PPD. Porque si alguno se cree que es algo, no siendo nada, se engaña a sí mismo.  (GAL 6:3) Hay una ironía sombría con la arrogancia. Una persona que se piensa más importante de lo que tiene derecho pensar en realidad se priva de sus grandes ventajas, los beneficios que vienen con el cumplimiento del plan de Dios para su vida.
 
Porque en virtud de la gracia que me ha sido dada, digo a cada uno de vosotros que no piense más alto de sí que lo que debe pensar, sino que piense con buen juicio [para el propósito de ser razonables sin ilusiones], según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno. (ROM 12:3)
 
La arrogancia es la ilusión, no es la realidad, y cuando se perpetúa, la arrogancia llega a ser la locura. Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga.  (1CO 10:12) Los mandatos divinos que el creyente debe obedecer para pasar constantemente la prueba de pensamiento son resumidos en ROM 12:2, Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.  
 
La renovación de nuestros pensamientos se logra durante un periodo de tiempo por darle a la doctrina Bíblica la prioridad principal, por organizar su vida alrededor de la percepción a diaria de la Palabra de Dios.  Lo que es bueno, aceptable y perfecto es el PPD siendo ejecutado. Solamente en el PPD puede recibir el creyente todas las bendiciones que Dios ha preparado para él en prosperidad o adversidad. El patrón de tener la manera de pensar correcta es la humanidad de Jesucristo, quien constantemente vivió y funcionó dentro del PPD para Su vida. Por lo tanto, FIL 2:5 nos dice, Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús,   La actitud mental de humildad que tuvo nuestro Señor fue manifestada por Su conformidad y obediencia total al plan de Dios el Padre. y aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció;  (HEB 5:8) 

La humildad, que es la obediencia a la autoridad divina y la orientación a la gracia de Dios, debería ser la actitud de cada miembro de la familia real de Dios. La humildad excluye las soluciones falsas con respecto a la prueba de pensamiento.

 


©® 1996-2007 Robert McLaughlin Bible Ministries. Todos los derechos reservados | mapa del sitio